El iluminador es como un interruptor de la luz para el rostro. Es fácil dominarlo si sabes cómo
(FOTO: vía livingly.com)

Fluidos, en polvo, en barra o con pincel, el iluminador es todavía un extraño en los neceseres de las poco iniciadas en maquillaje. Si bien todo maquillador profesional los domina, a la mayoría todavía se nos resisten. Y no porque su uso sea complicado (que no lo es) sino porque hay tantos y de tantos tipos que creemos que no vamos a saber sacarle partido. Sigue leyendo y descubre que iluminar un rostro correctamente es fácil si sabes cómo.

Para empezar a conocerlo, cabe resaltar que no estamos hablando de un corrector. De hecho, el corrector busca cubrir (una ojera, una mancha, un grano) y el iluminador no.

Así pues, el iluminador, sea el formato que sea, se usa siempre a toquecitos estratégicamente colocados de modo que parezca que la luz emana de tu interior. Es como un interruptor para el rostro. Como su nombre indica, además de potenciar zonas sobresalientes del rostro (arco superciliar, pómulo, nariz), ayuda a poner luz en las zonas de sombra del rostro: surco nasogeniano (la arruga que se dibuja desde la nariz hasta la comisura de los labios), el hueco de la barbilla, el exterior del ojo o el espacio entre la ceja y la caída del párpado.

Para iluminar un rostro correctamente, céntrate en dos puntos: el centro del rostro y los huesos. Con “el centro del rostro” nos referimos al espacio entre las cejas, sobre el tabique nasal y en la barbilla. En este caso, puedes usar el iluminador en cualquier formato (polvo, fluido o crema) y ponerlo antes o después del fondo de maquillaje. En cuanto a resaltar rasgos, se trata de conseguir efectos especiales que cada quien elige según su gusto o pericia a los pinceles. El iluminador se puede usar mezclado con la base de maquillaje, como hacen muchos maquilladores a domicilio, o antes de ella para resaltar zonas y evitar cubrir mucho el rostro con producto. Fluidos y cremas pueden ponerse en cualquier momento pero, en caso de usar el de polvo, hay que esperar al final. Se aplica cuando ya está el maquillaje terminado y jamás por toda la cara. Queda genial sobre todo en lo alto del pómulo. Te ayudará una brocha de pelo largo y suelto, muy suave.


Usar un iluminador no es incompatible con ponerte polvos matificadores, pero ambos productos no deben pisarse. Los polvos se ponen solo si se necesitan y únicamente en la zona T (frente, mentón y, si es necesario, nariz).
El iluminador, donde quieras iluminar y no tengas un exceso de grasa.


Si sólo quieres iluminar la zona de la mirada, sigue el paso a paso: Con un pincel, toma una pequeña cantidad de líquido iluminador y deposítalo sobre la zona de las ojeras. Con ayuda de la yema del dedo anular, difumínalo con suaves golpecitos, hasta conseguir que quede perfectamente fundido, siempre hacia abajo hasta que se mezcle con el resto de piel. ¡OJO! Si tienes bolsas, nunca pongas iluminador sobre ellas. Sólo justo debajo.


POKER DE ILUMINADORES


Too Faced Festival Rainbow Strobe Highlighter (32,90€ / en Sephora), polvos iluminadores que dejan sobre el rostro un velo de luz colorida y tornasolada.

Nars Iluminador en tono Copabana (32€) Puede aplicarse por todo el rostro o como iluminador (debajo, encima o mezclado con el fondo).

Lancôme Custom Glow Drops (32,50€), iluminador líquido en varios tonos para esculpir el rostro con bonitos contrastes de luz.

YSL Touche Éclat Collector (27€ / en El Corte Inglés), iluminador mítico con pincel de cobertura ligera.

Huda Beauty Paleta 3D Highlighter (42,95€ / en Sephora), con dos texturas, una crema iridiscente  y tres tonos de polvos nacarados a combinar.

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