Lucir unas pestañas largas e hidratadas es más fácil de lo que crees.

Como bien sabemos, las pestañas además de cuidar la salud ocular y evitar que las impurezas que están en el aire o en nuestro propio cuerpo se nos metan en los ojos, potencian la expresividad de la mirada y la belleza del rostro.

No todas las mujeres contamos con unas pestañas largas y fuertes, por lo que debemos buscar trucos para cuidarlas y potenciarlas lo máximo que podamos.

Style Privé te trae unos consejos para que lleves a cabo y luzcas unas ¡Pestañas 10!

 1. Limpiar las pestañas

Es importante que sepamos que cuando llega la hora de desmaquillarnos no solo tenemos que tener en cuenta el rostro y el cuello, si no también las pestañas, dado que son una parte de la cara en la que se acumula mucho maquillaje y es importante purificar.

Debemos utilizar un desmaquillante específico para pestañas que permita retirar toda la máscara de ojos (rímel) evitando que se acumule y se endurezca, puesto que éste es uno de los motivos principales que provocan la caída de pelo en las pestañas.

A la hora de desmaquilllarnos las pestañas, nunca debemos frotarlas ya que favorecemos su caída y deshidratación. Es conveniente utilizar un algodón impregnado con el producto desmaquillante y extenderlo por las pestañas suavemente y sin tirar de ellas.

 2. Hidratar las pestañas

Uno de los recursos más utilizados y efectivos para hidratar las pestañas son los aceites naturales como aceite de oliva, aceite de almendra, vaselina o incluso infusión de manzanila. Con un bastoncillo para limpiar los oídos, puedes aplicar el aceite suavemente en las pestañas.

En cuestión de unos días, notarás tus pestañas mucho más frondosas y elásticas.

 3. No abusar del rizador de pestañas

A todas nos gusta tener unas pestañas onduladas y con forma y el rizador de pestañas es un buen instrumento para conseguirlo pero tenemos que evitar abusar de él porque su uso diario puede provocar que las pestañas se partan y se debiliten ya que estamos alterando su forma natural.

Debemos utilizarlo solo en ocasiones especiales y siempre dándole un buen uso. Nunca hay que utilizarlo con el rímel aplicado porque las pestañas se partirán. Siempre con las pestañas limpias y secas.

4. Evitar utilizar rímel todos los días

El rímel proporciona efecto de vitalidad en las pestañas, las alarga, les da forma y las mantiene rígidas y abiertas para dar expresividad y frescura a la mirada pero no deja de ser un producto artificial que expandimos por cada pelito de las pestañas. Si abusamos de él, las pestañas pueden debilitarse y perder fuerza, favoreciendo la caída.

Hay que intentar usar el rímel en ocasiones especiales y dejar que las pestañas

5. Uso de gafas de sol (evitamos que se quemen)

No debemos olvidar que las pestañas también se ven afectadas por los rayos UV  por lo que un hábito muy recomendable que todas debemos tener en cuenta es usar unas gafas de sol siempre que vayamos a tener largas exposiciones solares, pues las pestañas se vuelven muy secas, se queman las puntas y corremos riesgo de que se partan o se caigan.

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