Estilizan y subliman cualquier estilismo pero no son inocuos; no abuses de los zapatos de tacón
(Foto vía Livingly)

 

Los zapatos de tacón son una herramienta esencial para estilizar la figura y realzar un buen look pero, a veces, tras un día sobre ellos, querrías amputarte los pies. Cuando no las rodillas, ¡incluso la cabeza! Ahora que se acerca la época BBC (bodas, bautizos y comuniones) y, con ella, los zapatos de tacón irrumpen con fuerza en nuestros estilismos más festivos, vemos cómo las camillas de nuestros fisioterapeutas a domicilio se llenan de mujeres lesionadas. No es una exageración.

Desde el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid se hace hincapié en el peligro del uso prolongado de zapatos de tacón, que puede causar diferentes lesiones y desequilibrios en la postura, además de otras patologías más graves como artrosis o artritis en las rodillas, afecciones de nervios, tendinitis, juanetes, dedos en martillo, metatarsalgia o, incluso, lesiones en los tobillos como esguinces o fracturas. ¿Y por qué? Porque alteran la función amortiguadora del arco y provoca un cambio en todas las articulaciones del pie, produciendo que rodilla y cadera se flexionen y se incremente la curvatura de la espalda. Esto genera dolores a nivel lumbar y cambios artrósicos en la rodilla de alguna manera irreversibles, tanto en el pie como en otras partes del cuerpo. Y esto no es algo que se arregle con reposo. Casi siempre termina con inmovilización y sesiones de masaje traumatológico.

 


SI EL DOLOR NO TE FRENA


Que sepas, al menos, que los tacones son uno de los grandes aliados de la celulitis. Se dice que ésta aparece por una combinación de hormonas, alteración del sistema circulatorio y componente hereditario. “Al dificultar el juego natural del pie empeoran la circulación, ya que contraen la musculatura de las piernas”, afirma Sonia Almela, cosmetóloga, farmaceútica y directora general de Luxurious Goods Spain. Así pues, queda claro que los tacones afectan a la buena circulación sanguínea, al igual que lo hace la ropa muy ajustada. Las dos cosas dificultan el retorno venoso del que vive la celulitis. Si eres aificionada a ellos, contrata drenajes linfáticos con fisioterapeutas profesionales.

 


¡ATENCIÓN EMBARAZADAS!


Si son poco recomendables en general, los tacones altos están vetados en embarazos avanzados, ya que la mujer embarazada tiende a sufrir inflamaciones de las extremidades inferiores. Además, la mujer aumenta de peso y se modifica su centro de gravedad a medida que crece la barriga. Se producen cambios hormonales que ablandan y estiran ligamentos y músculos, provocando que esté más expuesta a torceduras y esguinces. Por no decir lo peligroso que es que pierda el equilibrio y se caiga. Mucho ojo.

 


¿EXISTE EL TACÓN IDEAL?


Desde el CPFCM recomiendan alternar cada día el tipo de zapato y la altura del tacón, que nunca debería superar los cinco centímetros. Además, sugieren que el tacón sea de base ancha, para repartir mejor el peso, y con plataforma de no más de tres centímetros de alto. En el caso de usar plataformas, abundan en que se deben elegir aquellas que cuenten con cierta capacidad de amortiguación y una diferencia con el tacón que no sea superior a tres centímetros. Esta es la medida que facilita el despegue del pie. Y, atención, no sólo cuenta la altura del tacón. La forma del zapato también hay que revisarla y desechar todos aquellos con punta muy estrecha porque favorecen que los dedos vayan encogidos, provocando problemas en los dedos y el antepié.

¿Te has hecho daño con algún zapato de tacón? Ponte en las mejores manos contratando a un fisioterapeuta a domicilio.

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