¿Crees que lavas bien tu cabello? ¿Te lo cuidas y proteges con productos adecuados?

La mayoría de personas cometen malos hábitos a la hora de lavarse el pelo y esto provoca que el cabello se debilite, se caiga en mayor medida y con más frecuencia, se potencie el efecto “puntas abiertas”…

Style Privé te enseña los 5 errores más frecuentes que cometemos a la hora de lavarnos el pelo y que debemos evitar para lucir una melena perfecta.

1. Lavar a diario

Este consejo es el más común y todos lo conocemos pero ¿Sabías exactamente  por qué no es beneficioso lavar el pelo a diario? La respuesta está en que el cabello se reseca y se debilita  porque  tiende a perder su grasa natural y como consecuencia de esto, perdemos brillo en la melena y  nuestro cabello se vuelve propenso a caerse por todas partes.

Es cierto que hay personas que su cabello de forma natural es más graso y necesitan lavado con más frecuencia y otras en cambio lucen un cabello seco y  se mantiene limpio por más tiempo. Independientemente de eso, hay que evitar lavarnos el pelo a diario. Prolonga el tiempo entre lavado y lavado y tu pelo te lo agradecerá.

 2. Utilizar agua demasiado caliente

Lavarnos el pelo con agua caliente no es nada beneficioso para el cabello. Es la forma más típica de maltratar la melena, ya que el agua caliente hace que se abra demasiado la cutícula y parte de la fibra capilar. Esto provoca que el cabello se reseque y pierda el brillo natural. Lo mejor es que antes de aplicar el champú y posteriormente para enjuagarnos la cabeza, utilicemos agua fría. Tu cutícula cerrará y el cabello cobrará fuerza y brillo para lucir perfecto. Recuerda que es muy importante enjuagar  el pelo correctamente porque si no podemos tener mucha caspa y picores. Presta atención en el último aclarado para ver que no sigue saliendo espuma.

 3. Usar el mismo champú

Hay que tener presente que no es nada beneficioso para nuestro cabello utilizar el mismo champú, ya que  tu cabello se acostumbra a las propiedades del champú y pasado un tiempo de utilizar la marca no se obtienen los mismos resultados. Además, hay muchos champús que utilizan excesivo detergente y esto causa que si lo utilizamos siempre, se altere nuestro PH y se reseque el cuero cabelludo provocando como resultado la aparición de caspa. Utiliza champús de buena calidad y altérnalos cada mes.  Tu pelo lucirá radiante.

 4. No aplicar acondicionador

El acondicionador hace un papel fundamental en el proceso de lavado del cabello. Aporta suavidad en las puntas y evita que cuando nos cepillemos para desenredarlo se parta o arranquemos gran cantidad de pelos. Elige el que mejor funcione con pelo, recuerda que los hay de muchos tipos y siempre vienen recomendados para cada tipo de cabello.

5. No usar ni elegir de forma correcta los productos capilares

Recuerda que es muy importante elegir el producto con las características e ingredientes que más se adecuen a tu tipo de cabello. Hay multitud de variedades de champús y acondicionadores pero tenemos que seleccionar los que mejor nos convengan según nuestro tipo de pelo: Cabello graso, cabello seco, cabello fino, cabello grueso, cabello teñido, etc.

Por otra parte tenemos que usar de forma correcta cada producto capilar. Recuerda que el champú tiene que aplicarse sobre todo, en el cuero cabelludo. Después de aplicarlo, se debe extender suavemente desde la raíz a las puntas barriendo todos los residuos que se hayan quedado atrapados en el cuero cabelludo y frotando de forma delicada.

Por otro lado hay que tener en cuenta que los acondicionadores se deben aplicar desde la mitad del pelo hasta las puntas, ya que si lo aplicamos en toda la melena, podemos provocar que se nos acumule grasa en el cuero cabelludo debido a excesiva hidratación. El objetivo del acondicionador es aportar suavidad e hidratar las puntas para lucir una melena sana y fuerte y evitar que se parta el cabello.

 6. Enroscar el cabello en la toalla para secarlo

Todos sabemos que es muy cómodo frotar las puntas del cabello con la toalla tras haberlo lavado y enroscarlo para que se absorba el agua pero esto es una acción que debemos evitar por encima de todo. Cuando frotamos el cabello para obtener un secado rápido, estamos debilitando las puntas y estamos favoreciendo que se abran mucho más rápido. Además quitamos brillo al cabello porque el rozamiento que le causamos es muy fuerte y se deshidrata.

Debemos tener más paciencia con el secado del cabello y aunque tardemos más tiempo, tenemos que secarlo suavemente. Tu pelo te lo agradecerá y verás rápidamente unos mejores resultados: mucho más brillo e hidratación.

 7. Abusar de excesivo calentamiento

Para tener un buen acabado de la melena o hacernos cualquier peinado, son necesarios el secador, la plancha, tenazas… Pero tenemos que ser conscientes de que al mismo tiempo que nos permiten lucir el peinado que queremos, provocan en el cabello un gran exceso de calor. Este calor quema el pelo y hace que se vuelva mucho más pajizo y débil.

Siempre tenemos que tener en cuenta que cuando utilicemos secador, plancha, pinzas, etc es necesario aplicar productos protectores de calor, que lo que hacen es evitar el desgaste del cabello por el uso de estos aparatos de peluquería y evitar que se deshidrate por la exposición solar.

 8. No cortar el pelo con frecuencia

Muchas de nosotras somos grandes amantes del pelo largo y evitamos ir a la peluquería para que nos corten la melena. Pensamos que cada vez que lo cortamos, nos va a tardar mucho en crecer de nuevo, sin darnos cuenta de que el hecho de no sanear el cabello con frecuencia produce el efecto contrario.

Lo ideal, según recomiendan muchos estilistas, es cortarse las puntas cada 2- 3 meses. De tal forma, evitamos que se deterioren las puntas del pelo y sobre todo evitamos que este deterioro se vaya acumulando hasta afectar a una parte más larga de la melena.

Procura renovar tu melena con frecuencia y lucir un cabello sano y fuerte.

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