De nada sirve hacerte el mejor esmaltado del mundo si después te dura un día (FOTO: Essie)

 

Cuando contratas a un experto de belleza a domicilio y te hace una súper manicura, quieres que el resultado dure lo máximo posible. Sabes que él o ella pondrán todo su empeño en dejar el esmaltado en perfectas condiciones pero, a partir de ese momento, todo dependerá de ti. El servicio de mantenimiento manicuril tiene unas normas. Te contamos cuáles:

Para empezar, si quieres una manicura duradera, no intentes llevar las uñas muy largas porque cortas y limadas en ovalado duran más en mejor estado. Eso sí, respeta rectas las esquinas para que no se rompan.

Al arreglar las cutículas, intenta hacerlo sin sumergir las manos. Al mojarlas, las uñas se dilatan y al secarse vuelven a su tamaño. Si ya están esmaltadas corres el riesgo de que se estropee el resultado.

Antes de esmaltar, deshidrata la uña para que la primera capa se adhiera mejor. Hazlo con un algodón que no suelte pelusa y un quitaesmalte con acetona.

No te olvides de la base protectora. Además de evitar que la uña se amarillee, evita que el esmaltado se salte. Esta base se pone en toda la uña y a lo largo del filo exterior.

Aplica siempre dos capas de color, esperando un par de minutos entre una y otra. Intenta que no resulten capas gruesas para que no se formen burbujas.

Elige tonos claros. Si se saltan, se nota menos.

Pinta el borde (base, esmalte y top coat), es decir, la zona donde limas porque esto aísla la uña del agua, que es el principal culpable de una manicura que dura poco.

Empieza por el dedo gordo. Así tienes más tiempo para que se vaya fijando mientras terminas el resto de los dedos.

Usa las gotas secantes. Suelen ser aceites que actúan en segundos. También existen en formato topcoat transparente. Este puedes usarlo varias veces hasta la siguiente manicura para mantener el brillo.

Ten paciencia. Aunque parezca seco, el esmalte puede tardar hasta un día en secarse así que no te vayas a la sauna ni te pongas a fregar después de esmaltarte.

Si usas cada noche aceite de cutículas el esmalte se cuartea menos. Estos preparados para cutículas suelen llevar ingredientes como la vitamina E y el aceite de jojoba que pueden penetrar dentro de la uña a través del lecho.

Nail And Cuticle Stone, Kiko Cosmetics (4,95 euros) Lima de cerámica para uñas y cutículas. Con la punta de la lima es posible dar forma a la uña y separar con cuidado el área de la piel con las cutículas, evitando causar daños o lesiones a la epidermis.

Removedor de cutícula en gel, Masglo (9,23 euros) Se aplican unas gotas sobre la superficie superior de las uñas en seco, se deja actuar unos minutos y se empuja y después retira los restos de piel.

Mava Strong, Mavala (14,95 euros) Base protectora que funciona también como tratamiento fortalecedor para devolver la dureza a las uñas débiles y blandas que necesitan una protección extra para resistir el día a día.

Drip Dry, OPI (19,60 euros) Gotas secantes que actúan en cinco minutos nutriendo las cutículas gracias al aceite de jojoba de propiedades calmantes y a la vitamina E, un antioxidante.

Solar Oil, CND (17,95 euros) Aceite nutritivo para uñas y cutículas que mantiene las uñas fuertes, las cutículas hidratadas y todos los esmaltes fuertes y flexibles alargando el color.

 

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