Se acabó el verano, toca pasar por la ITV capilar / FOTO: Vía Indi and Cold

 

Siete de cada diez mujeres españolas piensan que el verano reseca su piel y su pelo. Así lo afirma un estudio realizado por Birchbox que preguntó a más de 5.000 mujeres de España, de entre 18 a 60 años, para conocer los efectos del verano sobre el cabello y la piel. Una de las conclusiones que es en verano cuando las mujeres nos preocupamos más de la melena porque, cada año, comprobamos cómo el cabello se estropea y reseca, perdiendo su brillo habitual. El estudio demuestra que la habitual rutina capilar de las españolas incluye mascarillas (78%) y acondicionador (60%) como los productos más utilizados pero, además, más de la mitad de las mujeres manifiesta utilizar productos hidratantes capilares extra durante el verano. Y, lo que es más relevante, después del verano el 70% de las mujeres prefiere aplicar productos especialmente hidratantes y un 46% se corta el pelo.

 

¿Qué le pasa al cabello después de verano?

Básicamente, que estamos expuestos a más agentes externos, dañinos para la piel y el cabello, que en cualquier época del año. “Éstos son especialmente nocivos ante cabellos frágiles”, explica José Luis Cerrillo, director de Laboratorios Válquer. De estos agentes externos, el más conocido es el sol. El exceso de sol. “¿Sabías que los rayos UV decoloran el cabello?”, plantea María Castán, Experta Científica Global de Wella Professionals, que explica: “La luz del sol, o más específicamente los rayos UV de la luz solar, afectan el cabello de dos maneras (similares a la piel) – color y textura. En primer lugar, blanquean los pigmentos del cabello parcialmente, ya sea un cabello natural o coloreado. Esto ocurre porque los rayos UV van a destruir los pigmentos y/o la melanina, y por ello van a desaparecer del cabello, dejando el pelo mucho más claro (con mucho menos pigmentos). Este efecto también suele dejar el cabello menos vibrante y menos brillante. En segundo lugar, los rayos UV también dañan la queratina del cabello, lo cual se traduce en un cabello áspero y quebradizo. El cabello dañado por el sol pierde humedad más rápidamente, se siente frágil y se ve menos brillante”. Por ello, se recomienda hacer acopio después de vacaciones de productos que restituyan el balance de humedad adecuado del cabello: acondicionador o mascarilla específicos.

 

Sal, viento, cloro… ¡frío y calor!

Pero no solo el sol daña el cabello durante el verano. Cloro, calor, aire acondicionado, viento… Cuando el termómetro se dispara, el calor inflama e irrita el cuero cabelludo, restando nutrición al cabello, lo que lo debilita. Al menos así lo afirman los expertos de Nuggela & Sulé, que abundan: “Por otra parte, el cloro de las piscinas, además de ser un agente nocivo, ataca las grasas naturales protectoras del pelo y provoca que esté seco, áspero, roto y un color apagado. El salitre del mar, por su elevado pH –alrededor de 7,8-,  desgasta las fibras de queratina, por lo que aparecen poros en la cutícula, se abren las puntas y el cabello acusa la falta de elasticidad.

En cuanto a otros agentes agresores, según explica José Luis Cerrillo, al contrario de lo que pueda parecer, estar en permanente contacto con el agua vuelve al cabello más frágil y quebradizo. “A esto habría que sumarle, además, la sal del mar y el cloro de las piscinas”, añade el experto capilar. Siempre que vayas a la playa, balneario o piscina, usa productos protectores que, además, ayuden a mantener el color del pelo, sobre todo si éste está teñido. “Al volver,  es básico fortalecerlo con una buena mascarilla hidratante”, concluye Cerrillo.

 

El aire acondicionado, gran olvidado

Hay un clásico del verano en el que nadie piensa: los cambios bruscos de temperatura que sufrimos cuando vamos del calor asfixiante que hace en la calle al frío helador de los espacios con el aire acondicionado a tope. El cabello sufre estos cambios porque es higroscópico, es decir, tiene la capacidad innata de absorber o ceder humedad al medioambiente. Que lo sometamos a estos cambios constantes se traduce en un pelo encrespado, sobre todo le ocurre a los cabellos secos. Una buena estrategia para esquivar este daño es taparlo al salir para evitar que note el cambio brusco de humedad y, a la hora de lavarlo, usar un tratamiento que controle el balance de humedad, para así reducir al máximo posible la higroscopicidad. ¿Lo mejor? No prescindir del acondicionador, siempre aplicándolo en su justa medida. Ni poco ni mucho. Y, por supuesto, no olvidar que champús, acondicionadores, serums y mascarillas hidratantes ayudan a mantener el nivel correcto de humedad en el cabello.

 

Shopping para reparar tu cabello después del verano:

Kinessences Oil Cream, Kin Cosmetics (6 euros /en Birchbox)

Aceite en crema para el pelo formado por una infusión de cinco aceites milenarios: de argán, macadamia, camelia, kukui y pepita de uva. No engrasa ni apelmaza, sella las puntas de forma definitiva, protege de los rayos solares y regenera el cabello quebradizo.

Champú Polinesia, Nuggela & Sulé (24,90 euros)

Recupera el cabello del desgaste diario y fortalece el folículo piloso. Fórmula a base de keratina, colágeno, vitamina B5, ácido hialurónico, extracto de cebolla y glucógeno marino, libre de sulfatos, siliconas y parabenos, es el tratamiento perfecto y más completo para el verano. 

  

Mascarilla Oliva, Laboratorios Válquer (9,50 euros)

Aporta toda la fuerza nutritiva y reestructurante de la hoja de olivo a los cabellos dañados, muy secos o deteriorados. Consigue una acción desenredante extra incluso en cabellos difíciles o muy castigados, devolviéndoles su flexibilidad y brillo natural.  

Awake, I.C.O.N. (24 euros / en peluquerías)

Nuevo acondicionador de la línea Detox, con ingredientes naturales como la semilla de girasol que previene la caída y la rotura del cabello, aceites orgánicos desintoxicantes y hoja de aloe. Repara, rejuvenece y revitaliza tu cabello.

Ampollas multivitamina energy, Nuggela & Sulé (5,40 euros)

Nutren tanto el folículo como el cabello. Su alto contenido en omegas y vitaminas iluminan el cabello al instante. 

Hair Regenerator Serum Mantenimiento, Redenhair (39 euros)

Diseñado para mantener el volumen capilar, reducir la pérdida del cabello y estimular su crecimiento. Capaz de proteger la fibra del cabello, cohesionar las cutículas y evitar la degradación de la queratina provocada por la radiación solar y la contaminación.

Mascarilla nutritiva, Amika (28 euros / en Sephora)

Tratamiento revitalizante nutritivo para reparar el cabello. Se utiliza una vez por semana para inyectar una dosis hidratante suplementaria, sellar las puntas abiertas y fortalecer el cabello. Es muy ligero y está concebido para aportar brillo a cualquier tipo de cabello.

Sérum Damage Reversing and Hydrating, Kiehl’s (22 euros)

Repara las áreas más débiles de la fibra capilar, restaurando la hidratación. Contiene aceite de árbol de moringa, hialurónico y ceramidas que consiguen suavizar y fortalecer las fibras capilares. Ideal para cabellos procesados químicamente, teñidos o tratados con calor excesivo.

Hair Repair, Sachajuan (27,90 euros / en Laconicum)

Mascarilla regeneradora y nutritiva que supone una inyección de nutrición para el cabello. Cuenta con una tecnología llamada Ocean Silk, mezcla nutritiva de extractos de algas marinas rica en proteínas y minerales de gran valor, por la cual el cabello mantiene su hidratación, las cutículas cerradas y el brillo y el cuerpo.  

 

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